El gobierno proyecta una ley de “aire puro” que prohibe fumar en cualquier espacio público cerrado, lugares de trabajo, establecimientos educativos, shoppings y estaciones de transporte.
También obliga a que los atados no traigan menos de 20 cigarrillos y se impide la venta de cigarrillos sueltos, además de la eliminación de las palabras “light”, “suave” o cualquier leyenda que induzca a pensar que es menos nocivo y el agregado de otras informando de los riesgos que conlleva el fumar.
Sin embargo, debido al carácter de la ley, va a ser imposible, por ejemplo, abrir un restaurante para fumadores, aunque los mozos, cocineros, adicionistas y cualquier otro trabajador del mismo sea fumador.
Aunque la parte mas interesante es la de las multas. No se multará a los fumadores que sean sorprendidos “in-fraganti”, sino a los responsables de hacer cumplir la ley.
La verdad, me parece muy bien que se legisle sobre los derechos de los no fumadores y se les ofrezca la posibilidad de poder respirar el aire que desean.
Lo que me rompe soberanamente las pelotas es la “dictadura de los sanos”.
Si les parece tan malo el cigarrillo, que se dejen de joder y prohiban la fabricación. ¿Que, la industria tabacalera va a chillar? ¿Y que pasa si empiezan a pedir el mismo trato los productores de marihuana?
Este caso tiene una similitud increible con la sentencia contra jujuy.com, donde se sancionó al dueño del sitio por un comentario puesto por un navegante anónimo.
Fumadores del mundo, unámonos para que nos dejen un lugarcito en la tierra donde podamos reventarnos los pulmones tranquilamente y sin joder a nadie. Para esto, vayamos en movilización a fumar dentro de las oficinas públicas del Estado. No dejemos municipalidad, ni gobernación ni ministerio sin nuestro humo flotando y exijamos que se sancione a dicha repartición. Me gustaría mucho ver como empieza a circular el dinero de las multas de una gobernación hacia el ministerio de economía.
También sería muy cómico ver un presupuesto anual con un rubro “previsión por multa de fumadores”.
¿Uds. saben que los accidentes de tránsito causan tantas muertes como el cigarrillo?
Pongamoslé multas a los concesionarios de las autopistas cuando un auto pasa a 160 Km/h o al frentista cuando alguien estaciona en lugar prohibido.
Que los propietarios de las cuatro esquinas paguen cada vez que un automovilista pasa el semáforo en rojo.
¿No le parece absurdo? Pues bien, este es el gobierno que tan absurdamente nos merecemos.