Sr. Andres Cascioli, muchas, muchas gracias
25 de junio de 2009
Corría el año 1978 y para fin de año yo estaba empezando en mi primer trabajo. Cadete de una distribuidora de productos para laboratorio, por temporada de verano.
Como muchas veces llegaba temprano al trabajo, pasaba por el kiosko que estaba al lado de la distribuidora y me compraba algo para leer. Asi fue como un día, compré la revista Humor.
Y otro día también la SuperHumor, donde tuve la suerte de conocer a Fontanarrosa y su genial Boogie, el aceitoso.
Humor fue la revista que empezó a abrirme los ojos de una dictadura que, hasta ese momento, no había sido mas que unos milicos que habían echado a “la perona”, como le decían en el entorno de mi familia.
Andrés Cascioli fue su creador, director y dibujante de cientos de tapas para la antología. Y gracias a el, entendí a corta edad que no hay nada peor para las dictaduras que el humor del pueblo. Que destruye mas una caricatura que una ametralladora.
Tal como ocurrió con la tapa de Nicolaides con la justicia en patineta, edición que fuera censurada y secuestrada por los militares en los inicios de 1983. Parte de la edición logró salir de la imprenta y distribuirse, generando una cadena de fotocopiado sin igual.
Recién me entero por Federico Wiemeyer que Cascioli falleció.
Las únicas palabras que tengo para el son gracias, muchas gracias.
Y todos aquellos que defienden esta democracia que tanto costó conseguir, deberían hacer lo mismo por lo que Humor representó en su recuperación.



