¿Zaffaroni o zafariola?

El caso del juez de la Corte Suprema de Justicia es bien conocido. Y si no lo conocen, vean esta nota de Diario Judicial para enterarse.

¿Que es lo que se supone que va a pasar? Pues muy bien no se aprecia.
Hay muchos intereses dando vueltas alrededor de la denuncia, proveniente de una Fundación, llamada La Alameda, de estrechas vinculaciones con el Cardenal Bergoglio. La nota que explica esta relación se puede ver aqui y una prueba de la misma se puede ver en este link

También se puede ver una pregunta interesante en un twitt del periodista marplatense Carlos Vazquez, de 0223.com.ar: “O es que sólo se combate la trata y no el abuso sexual infantil @gVeraLaalameda ???

Este texto es un buen punto para analizar, en principio, las motivaciones que pueden tener las denuncias contra Zaffaroni, ya que algunos de sus pensamientos, de mínima, producen cierto escozor en las filas católicas. La despenalización del consumo de marihuana, pero por sobre todo, la posición sobre el aborto provocan que esta gente no se quede tranquila ni ahorre, tampoco, artillería.

Pero también existe una situación a la cual siempre me refiero con las mismas palabras. “La justicia, muchas veces, se esfuerza mas en ser pulcra que en ser justa”.

Y encuentro, también en Diario Judicial, esta nota, que podría decirse también que es una entre tantas. En resúmen, dice: “La justicia laboral … reconoció que los empleados que prestan servicios para una empresa, a través de una subcontratación, tienen una relación de dependencia directa con la firma principal, IBM, y no sólo con la tercerizadora”

¿Que es esto? Pues en resumidas cuentas, vos te dedicás, por ejemplo, a la fabricación de pirovadores inversos. Y para no enquilombarte la vida, contratás una empresa de limpieza para que te pasen el lampazo y saquen las virutas de los pirovadores.
Vos pasás todos los días y ves que el piso brilla. Maravilloso. Que buena empresa que es la empresa de la limpieza.
Pero resulta que el gerente de la empresa de la limpieza tiene la costumbre de tocarle el culo a las empleadas. Y una de ellas, que te dejaba el piso como pulido de bien que limpiaba, se cansó, le dió dos bifes al gerente y la echaron.
Vos no la hubieras echado, pero tampoco era un problema tuyo, ya que lo que vos contratabas era un servicio de limpieza.

Esta justicia que tenemos, hoy, te dice que en realidad vos, cuando contrataste a una empresa, en realidad contrataste a todas las personas que esa empresa mandó a limpiar tu fábrica de pirovadores. Y que si la echaron por los dos bifes al gerente de la limpieza vos también le vas a tener que pagar la indemnización.

Ok. No es lo que se espera. Seguramente aparecerá algún cuervo de mucha experiencia y me dirá que “alguien tiene que pagar”. Claro, lo importante es que alguien pague, no solo la indemnización, sino también que haya algún lugar de donde rascar los honorarios.
Como decía antes, todo muy pulcro, pero lo de justo … mmmmhhhh, no lo veo.

Ahora consideremos el caso de Zaffaroni desde la misma óptica.
Zaffaroni se dedica a hacer fallos importantísimos. Tan importantes como que es uno de los que tienen la última palabra en cuestiones que son fundamentales para el derecho, la seguridad jurídica, la paz social, la libertad de los individuos. En fin, digamos que no se llega a ese lugar fabricando pirovadores.

Y aunque no necesita una empresa de limpieza, necesita un administrador de sus bienes. Obvio. ¿Acaso alguno supone que cualquier juez de la Corte Suprema, la Presidente, Hernestina Herrera o Biolcatti salen a cobrar los alquileres de sus propiedades, o se están fijando cuando vence la próxima cuota del impuesto inmobiliario?

Pues yo creo que no. Me parece que contratan gente para hacer eso.
Y si seguimos la linea del “alguien tiene que pagar”, no debería importar si el administrador contratado era un turro que había visto que alquilándole los departamentos a prostitutas o cafiolos sacaba una tajada mayor que si se los alquilaba a una familia hecha y derecha.
Zaffaroni debería ser tan responsable ante la ley como la empresa que se tuvo que poner porque a otro se le ocurrió echar a una empleada.

Por supuesto que yo preferiría que Zaffaroni no renuncie. No por la calaña de sus enemigos, sino por su forma de pensar.

Pero la ley debería ser igual para todos.

Aunque pensándolo bien, si otro juez de la Corte siguió tan campante después de que una amante cayera por una ventana y que otro juez, actualmente en ejercicio y muy mediático el, fue filmado en un prostíbulo con un taxi boy y siguió manteniendo el cargo, mi pronóstico es que, en esta ocasión, Zaffaroni, zafaroni.

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7 comentarios

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    • waxaxo en 4 de agosto de 2011 a las 17:00

    Con Zafaroni lo único legal que hay, es que el tipo es Juez, cualquier otro tema es puramente moralista. Sobre el ejercicio de la prostitución, hasta donde yo se, no es delito (como si lo es la trata y el proxenetismo).
    Si hay trata o proxenetismo relacionado con la inmobiliaria habrá que probarlo, supongo.

    Sobre tercerizados hay mucha tela para cortar a mi criterio, de ambos lados de la tijera. Creo que no es un tema para quedarse tan en la superficie.

    Un Saludo

    W.

    • Javier en 4 de agosto de 2011 a las 17:53
      Autor

    Waxaxo: lo que figura en el código penal es quien promoviere o facilitare la prostitución de menores de 18, o de cualquier edad si es con engaño, amenaza, violencia o abuso de autoridad o el que explotare económicamente la prostitución mediante engaño, violencia, etc. etc.
    http://www.infoleg.gov.ar/infolegInternet/anexos/15000-19999/16546/texact.htm Art. 125 bis, 126 y 127.

    Según esto, si alguien explotase económicamente la prostitución de una persona mayor de 18 sin violencia, engaño, abuso de autoridad, etc, etc, no sería delito.

    Y vos me podés decir que la mayoría de los casos son con abuso de poder, violencia o engaño. Y estarías en lo cierto. Pero el problema es que nuestros siempre tan rápidos y vivos diputados y senadores ponen estas cosas en las leyes y después, cuando llegás al tribunal, tenés que probar el abuso de poder, la violencia o el engaño. Y si no lo lográs, hay impunidad.

    Cuando se pone, por ejemplo, que en situaciones como la mala praxis se invierte la carga de la prueba por el desbalance que existe entre los conocimientos de un médico y una persona común, está bien pensado, pero cuando se tiene que considerar que la víctima del abuso de poder, el engaño o la violencia es una persona que está en situación de indefensión y que por mas que le des todas las protecciones posibles, es mucho mas factible que crea en las amenazas que en las seguridades, ahi no, ahi tenés que ir a probar que fue amenazada o engañada.

    Lo de la tercerización es cierto, no es para quedarse en la superficie. Pero lo que parece es que quien se queda en la superficie es la justicia. Son muy pero muy raros los fallos, al menos de los que uno va conociendo, donde no se incluya el famoso “alguien tiene que pagar”.
    O, también, como no venían al caso no los cité, los fallos contra los buscadores, cuando los que publican cosas que afectan al honor o integridad de las personas fueron otros y con otros medios.
    Pero claro, siempre aparece el famoso “alguien tiene que pagar” :mrgreen:

    • laura en 5 de agosto de 2011 a las 13:55

    Javier, coincido con lo que decís, creo que Zaffaroni es responsable de alguna manera y debería pagar un multa o algo así, pero de ahí a renunciar? No es creíble que un tipo con el sea tan tonto de tener prostíbulos a su nombre a conciencia.

    • Javier en 5 de agosto de 2011 a las 15:16
      Autor

    Laura: en la única frase que aparece algo referido a renuncia es cuando digo “Por supuesto que yo preferiría que Zaffaroni no renuncie”. Es una posición contra todos aquellos que han salido a pedirle que renuncie a su cargo.

    • Marcelo en 8 de agosto de 2011 a las 17:36

    En Alemania Federal al Primer Ministro (heroe de la Segunda Guerra mundial por haber combatido a los Nazis) le escubieron que su asistente era espia de la Alemania Democratica (comunista). Nadie (ni siquiera los pro nazis que todavia quedaban) se atrevio a señalar que el tipo era deshonesto. Sin embargo el tipo presento la renuncia y se fue a su casa. ¿Porque?, porque se dio cuenta que se habia descuidado y que por eso no podia seguir en semejante cargo. Es decir, el tipo era verdaderamente honesto. En el caso Zaffaroni veremos como actua (a cualquiera le pueden meter el perro, 6 veces), la honestidad esta en que haces al respecto.

    • Javier en 9 de agosto de 2011 a las 9:07
      Autor

    Marcelo:
    Aunque entiendo muy bien que lo que vos planteás es una cuestión enteramente personal, también quiero aprovechar y compartir este listado de situaciones que ameritarían también una definición personal:

    http://sincorrupcion.wordpress.com/2011/08/08/pedido-de-renuncia/

    Un pequeño extracto:
    “Jueces y fiscales que intervinieron en las causas de corrupción que prescribieron en lo que va del año.

    Jueces y fiscales que a medida que avanzan los juicios de lesa humanidad vamos sabiendo sobre su complicidad con la dictadura.

    Jueces y fiscales que planchan expedientes donde se investiga al poder político o económico.

    Jueces y fiscales que ordenan desalojos masivos e inmediatamente se van de vacaciones, se toman licencias o simplemente desaparecen desentendiéndose de las consecuencias.

    Jueces y fiscales que vuelven de vacaciones o licencias si reciben un llamado que lo amerite.

    Jueces y fiscales que llegan bien entrada la mañana a sus oficinas y a media tarde van saludando al personal.

    Jueces y fiscales con patrimonios entre difíciles e imposibles de explicar.

    Jueces y fiscales con cuentas o propiedades sin declarar.

    Jueces y fiscales que aplican el derecho y las garantías con puño de hierro si el justiciable es pobre y con guantes de seda si es rico o poderoso.

    Cuantos hay de éstos!”

    Para que conste en actas: No soy de los que usan el “ah, pero si querés tal cosa, antes tiene que ocurrir tal otra”. No es un intento de justificación de Zaffaroni, tan solo un aporte al contexto.

    • laura en 9 de agosto de 2011 a las 15:47

    Si lo entendí, a eso me refería. Estaba reforzando mi acuerdo con lo que decís, una pregunta retórica.

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