asesinos al volante

Para quienes no son de Argentina, un resúmen.
Fabian Cabello, en la noche del 30 de mayo de 1999, al mando de una coupé Honda Civic preparada para carreras callejeras, se llevó por delante un Renault 6, al cual arrastró por 90 metros hasta que tomó fuego, resultando en la muerte de Cecilia González Carmen y su hija, Vanina Rosales.
En primera instancia fue condenado a 12 años de prisión por el delito de homicidio con dolo eventual. En el día de ayer, la Cámara de Casación Penal entendió que el delito se ajustaba a la calificación de homicidio culposo, bajando la pena a 3 años y dado que lleva 2 privado de la libertad, fue liberado.

En principio, me asusta que tres jueces, sentados en unos mullidos sillones y gozando de la inmunidad que les da el cargo que ocupan, consideren que una persona de 19 años, con un auto importado cuyo costo era de bastantes mas miles de dólares de los generados en su vida, preparado como auto deportivo con llantas y cubiertas especiales, instrumental de competición, lanzado a unos 160 Km/h en una avenida de la ciudad, compitiendo a ver quien la tiene más grande contra otro vehiculo, interpreten que no tuvo intención de matar.
Quisiera saber si el día de mañana yo salgo a la calle con la escopeta, con dos cartuchos puestos y los percutores levantados y me dejan caminar tranquilamente, por el solo motivo de que vaya diciendo “no tengo intención de matar a nadie”.
Como comentaba en el caso Cromagnon, a nadie le importa el otro. Y es mas que lógico que así sea, ya que ni siquiera los jueces son capaces de hacernos entender que no podemos hacer las cosas sin pensar en las consecuencias que pueden traer.
La madre de Cecilia, abuela de Vanina, a pesar de la indignación y el dolor que demostraba frente a los periodistas, dijo “estos jueces son unos hijos de una gran… ya saben qué”. Cuanta fuerza hay que tener para seguir siendo una persona frente a tres animales.
Por eso, porque soy débil, quiero completar la frase de esta Señora.
Eduardo Rafael Riggi, Angela Ester Ledesma y Guillermo José Tragant: UDS. SON UNOS HIJOS DE PUTA

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1 comentario

  1. adhiero… son delincuentes mayores, de traje y cobrando un sueldo. Un asco.

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