¿somos ricos y no hacemos nada?

Ni se como llegué al blog de Jaizki. Solo recuerdo que me llamó la atención el post titulado Que lo hagan los ricos. ¿Y si tú eres uno?, y su antecedente, Que lo hagan los ricos.

Y hace varios dias que me anda dando vueltas en la cabeza este tema.
Para los que no quieran perder unos minutos en leer ambos posts, en resúmen, Jaizki plantea que hay mucha gente que se desentiende de la pobreza mundial con la excusa de que es un problema que deben resolver los ricos. En el segundo post enlaza a una página donde, ingresando nuestras salarios anuales, nos indica en que porcentaje de la población mundial está el resultado de nuestro esfuerzo y trabajo, y lo plantea como una forma de dejar sin argumentos a quienes piensan de esa manera.

Y justamente me quedó la ficha dando vueltas cuando tras pulsar el botón de “show me the money” me vengo a enterar que estoy a las puertas de ingresar al “selecto mundo” del 10 % mas rico del planeta, tras convertir nuestros devaluados pesos en dólares. Mas precisamente, en el 10.48 %.
Si alguien tiene algún trabajito que pueda realizar con la computadora, una hora, horita y media por día, y me garpe 500 pesos por mes, entonces si, cuando me den la mano, les voy a poder decir “mucho gusto, Salinas, del grupo de los 10 % mas rico del planeta”.

Y no es la primera vez que cuento las penurias de tener al socio bobo.
Y recuerdo también que, antes de la existencia en Argentina del Monotributo (que de mono realmente tiene poco, pero esa es otra historia) tenía que pagar ganancias. Y tenía que pagar aunque no la tuviera.
Me explico. Lo poco que quedaba de ganancia después de descontar alimentación, vivienda, impuestos y servicios básicos, iban destinados a suplir otros servicios básicos que el Estado brindaba brinda en forma deficiente. Pagar un plan de salud, el colegio, la cuota del vigilador del edificio de departamentos.
Pero, para el recaudador esos eran gastos superfluos.
Mientras tanto, y creo que aun sigue siendo igual, los dividendos accionarios están exentos del pago del impuesto a las ganancias.
Eso permitía, y lo recuerdo como caso testigo, que Raul Moneta declarara ganancias por U$S 500.000 anuales en concepto de dividendos sin garpar un solo peso y que yo, con un ingreso bruto de U$S 40.000 por año (en la época del 1 peso = 1 dolar) tributara un 6 % de esa cifra.

Ahora, con el tema planteado, vayamos a lo importante. ¿Cual fue la propuesta de Jaizki?
Ninguna.
Simplemente, plantear que le rompe soberanamente las pelotas que “la gente” se desentienda tirándole la responsabilidad de la pobreza en el mundo a los ricos y que los que critican sus gastos lo hace por envidia.
Y no solo eso, aporta las pruebas de la falacia de que con el dinero que (supuestamente) le sobra a los ricos se podría solucionar.
Como dicen ahora, estamos en el horno.
Si la guita de los ricos no alcanza, ¿entonces?
Entonces la tenemos que poner TODOS.
¿Y como hacemos para que sea justa la cantidad que ponemos?
Con escalas crecientes por ingresos. Porque no podemos seguir basando la igualdad en los porcentajes.
Tanto al mas rico del mundo como a mi, cuando vamos a comprar una leche o un cuarto de pan, nos sale exactamente lo mismo en términos monetarios, no porcentuales.
A nadie le cobran un 0.1% del salario cuando tenemos que pagar el KW de electricidad.

Pero no creo que alguien se escandalice si un auto 0 Km. de 10.000 dólares tiene un IVA del 21 % (como en Argentina) y el de 80.000 uno del 50 %, por ejemplo.
Tampoco creo que hagan un golpe de estado si el que gana 4.000 al mes tenga que pagar 6 % de ganancias y el que gana 30.000 un 40 %.
Tampoco creo que alguien tenga un paro cardíaco si las zapatillas Mike que se compra valen 130 dólares en vez de 100 si con eso dejan de amontonar chicos asiáticos en galpones pegando suelas durante 18 horas pagándoles 1 dólar por día.
Tampoco creo que se muera nadie, es mas, creo que va a dejar de morir mucha gente, si los miles de millones de dólares que se gastan en armamentos comenzaran a tomar el camino de la solidaridad.
Y podría seguir nombrando hasta que mis dedos se acalambren en el teclado.

En definitiva, tenemos una responsabilidad.
Y esa responsabilidad tenemos que ejercerla ante nuestros gobernantes.
Porque esta clase de propuestas, los ricos no las hacen. Es mas, habitualmente las combaten.
Y al que le parezca que es envidia, que se cocine en su propio jugo.

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13 comentarios

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    • Jaizki en 12 de diciembre de 2006 a las 18:42

    Una propuesta muy bonita. Por cierto, ¿te has parado a pensar que subir los impuestos a los ricos no sirve para nada? Primero, porque ese dinero iría a los políticos, que no tienen por costumbre arreglar nada. Y segundo, porque los verdaderamente ricos se irían a otros países. Los únicos que están pillados fiscalmente son la clase media.

    Yo te propongo que nadie se desentienda del tema, y que haga lo que esté en su mano, y no hablo necesariamente de aportación económica. Un buen comienzo, sería asumir nuestra responsabilidad cuando consumimos. Cada decisión de compra es un voto por el mundo en el que queremos vivir. No nos quejemos de los resultados, si contribuimos a ellos. Si cuando compras sólo miras el precio, no te extrañe que tu empresa te despida y se vaya a China a fabricar.

    • Javier en 12 de diciembre de 2006 a las 19:16
      Autor

    Jaizki:
    ¿En que quedamos entonces?
    ¿No le cobramos impuestos a los que tienen plata para que no se enojen?
    No podés pedir que nadie se desentienda del tema y después tirar abajo propuestas que cualquiera de izquierdas las calificaría como “moderadas”.
    Y encima de eso, la propuesta es “compre nacional”.
    A ver, ¿Vos tenés idea de donde sale el churrasco, bife, filete o como lo llamen en España que te sirven en el restaurante?
    ¿Sabés de donde sale el petroleo con el que funciona tu auto?
    ¿Tenés idea de quien cultivó la soja de tu próxima milanesa?
    Espero que sepas que todo eso realmente sale del suelo de España, porque en vista de los montos de las exportaciones de algunos paises latinoamericanos, es probable que estés consumiendo lo que crece y sale de nuestro suelo. Dicho sea de paso, gracias y espero que no te despidan por eso.

    Además de todo esto, ¿has visto las tasas de impuestos que pagan los ricos en los paises mas industrializados y con mayor índice de riquezas? ¿y seguís pensando que se van a otro país?
    No se como decirlo sin que suene mal, pero me parece que el tema te ha quedado un poco grande, en vista de los argumentos que esgrimís.

    • Jaizki en 12 de diciembre de 2006 a las 22:09

    ¿Dónde digo que haya que comprar nacional? Digo que compres pensando en el mundo en el que quieres vivir. Si vives en Europa y crees en la distribución de la riqueza, procura comprar en tiendas de comercio justo. Si estás en contra de la deslocalización, no compres a empresas que deslocalizan… En resumen, haz que tus acciones sean consecuentes con tus palabras.

    Por otro lado, si crees que los ricos pagan muchos impuestos en algún país, es que no tienes ni idea de lo que son los ricos. Los ricos utilizan sociedades y pagan impuestos después de descontar todos los gastos posibles. Subir los impuestos a las rentas más altas, no afecta a los ricos, afecta a las clases medias y medias altas.

    En cuanto a las descalificaciones, que veo que se te dan muy bien, no me parece que sirvan ni para arreglar el mundo, ni para tener un debate civilizado.

    • Javier en 13 de diciembre de 2006 a las 7:35
      Autor

    Jaizki:
    Ya desde el momento en que desechás aumentar los impuestos a los ricos estás dando la pauta de que sos otro de esos que, basados en la tranquilidad de las suposiciones ridículas, ni siquiera son capaces de hace una sola propuesta.

    Tiene mucho más de político mentiroso hablar de “consumo responsable” o responsabilidad social empresaria que proponer una solución directa.
    Ah, claro, el piripipí es facil de escribirlo, pero proponer IVA selectivo requiere de análisis y hacerse cargo de lo que uno propone.

    Me gustaría verte sentado en una silla como la mía, donde una empresa extranjera es la única que puede llegar con el cable del teléfono a tu casa, que no se lo presta ni se lo alquila a nadie, a quien le importa tres carajos si el servicio funciona o no, ya que no tenés posibilidad alguna de contratarle a otro, a pesar de que tu comida diaria dependa de eso, que te cobra el triple de lo que cobra en su país de orígen (España) aun teniendo empleados que gana un tercio de lo que cobra un Español, que gira sus ganancias al extranjero y que anuncia todos los años millones y millones de inversiones que en realidad son ingreso de equipos usados y obsoletos en su casa matriz y venga un nabo atómico diciendo “no le cobren mas impuestos a los ricos que se cabrean”, “compren responsablemente sin mirar el precio”, “reparte riqueza comprando en tiendas de comercio justo”.

    Por favor, date una inyección de realidad y empezá a entender la diferencia entre gobierno y Estado.
    Y si te parece que todo político es corrupto, que todo rico es alérgico al impuesto y que nada de eso se puede cambiar, no vengas a expresar tu frustración a este blog.
    ACÁ SE PIENSA QUE AL CORRUPTO SE LO PUEDE METER PRESO Y AL RICO AUMENTARLE EL IMPUESTO. POR LO TANTO, RESIGNADOS ABSTENERSE.

    • Jaizki en 13 de diciembre de 2006 a las 19:47

    Está claro que vemos el mundo de distinta forma, yo pienso en lo que se puede hacer aquí y ahora, tú en el mundo ideal. Yo prefiero hacer algo, aunque no sea perfecto, y tú parece que prefieres no hacer nada hasta que sea perfecto.

    Desde luego, tu discurso es mucho más bonito y mucho más popular. Sobre los efectos prácticos, tengo serias dudas.

    • Javier en 13 de diciembre de 2006 a las 21:30
      Autor

    Si Jaizki, es cierto. Pensamos muy distintos.
    A mi no me importa si el discurso es bonito ni popular. Lo que me importa es que sea coherente con lo que pienso y hago.
    No me pongo a gritar contra lo mal que me trata Telefónica por cobrarme mucho mas caro que lo que cobra en España, aun cuando tiene costos menores. Lo que hago es intentar que Telefónica sea obligada a bajar sus precios, ya que si me siento a esperar la oferta o que llegue una empresa argentina a poner su propia linea, me tengo que ir comprando un sillón bien mullido.
    La peleo, levanto sitios para que la gente se junte e intercambie opiniones, pongo denuncias en defensa al consumidor, publico las evidencias del robo y exijo que se tengan en cuenta.
    Si solo me fijo en que banda horaria puedo hablar en forma mas “responsable”, escucho las carcajadas de los gerentes que me siguen cagando (igual que a vos).
    Suerte con lo tuyo, yo sigo con lo mío.

    • Jaizki en 14 de diciembre de 2006 a las 15:06

    Si realmente haces eso con Telefónica, estamos más cerca de lo que te parece.

    Cuando hablo de consumo responsable, hablo precisamente de uno de los muchos aspectos de hacernos responsables de lo que podemos hacer por vivir en un mundo mejor. Cuando se habla de lo mal que está el mundo, la opción mayoritaria es no hacer nada, con la excusa de que deberían hacerlo el Gobierno o los ricos, que son los que tienen dinero. A mí me parece una excusa barata, que sólo lleva a que todo siga igual.

    Si tú peleas en la medida de tus posibilidades por un mundo mejor, ánimo. Si todos lo hiciésemos, seguramente nos acercaríamos a él.

    • Jaizki en 14 de diciembre de 2006 a las 15:24

    Por cierto, respecto a lo de subir los impuestos a los ricos. Hay impuestos que cobran a las personas por lo que ganan, otros por lo que tienen y otros por lo que consumen. Después, hay un impuesto que se cobra a las empresas por lo que ganan.

    Si subes los impuestos por lo que la gente gana, los más afectados son los profesionales con nóminas altas. La clase media. Los ricos, en contra de lo que se cree, no suelen ganar mucho, porque el dinero que gastan no suele ser suyo, sino de sus sociedades.

    Si subes los impuestos sobre lo que la gente tiene, los más afectados son los que más cosas tienen a su nombre: casas, coches… Nuevamente la clase media. Los ricos no tienen esas cosas a su nombre: el coche, el yate y el avión, están a nombre de la empresa.

    Si subes los impuestos sobre el consumo, nuevamente los más afectados son la clase media. Los ricos utilizan sociedades para comprar su coche, su yate y su avión, y los impuestos que gravan el consumo, se compensan con los impuestos que gravan el consumo que cobra la sociedad por su actividad.

    Parece que la forma de evitar que los ricos se libren es subir el impuesto de sociedades. El problema es que, haciendo eso, consigues que muchas sociedades dejen de ser competitivas, y sea más barato comprar productos de otros países. Eso produce cierre de empresas, despidos, y los más afectados acaban siendo los trabajadores. Los ricos, sólo tienen que llevar su dinero a otros países, el dinero viaja muy rápido.

    En resumen, los impuestos progresivos según la riqueza son una medida muy bonita, pero imposible de aplicar en la práctica. Los verdaderamente ricos -no los que tienen para comprarse dos casas y tres coches-, siempre tendran legiones de asesores para descubrir cómo pagar legalmente menos impuestos. Los que no tienen escapatoria son las clases medias. Y una presión fiscal excesiva que elimine las clases medias, lo único que consigue a la larga es arruinar la economía de los países.

    • Jaizki en 14 de diciembre de 2006 a las 15:39

    Una última cuestión, si fuese posible aumentar los impuestos, y efectivamente el Estado recaudase muchísimo dinero de las ganancias de los ricos. ¿Cómo mejoraría eso el mundo? ¿Redistribuyendo ese dinero para que todos los habitantes de cada país sean igual de ricos? ¿De cada uno según su capacidad y a cada uno según su necesidad? ¿O quizás enviando ese dinero a países más desfavorecidos para que el reparto se hiciese a nivel mundial? ¿Y cómo se haría ese reparto?

    • Javier en 15 de diciembre de 2006 a las 10:13
      Autor

    Jaizki:
    Diferencia 1: Yo pienso que hay cosas que deben hacerla los Estados. Los gobiernos son gente que pasa y se va. No creo que sea muy necesario explayarme, pero Uds. en España tienen un caso testigo. Fueron a Irak con un gobierno y volvieron con otro.
    Sin embargo, tienen un Estado que fue capaz de sostener una forma de gobierno ante los ataques de gente como Tejero.
    Mi posición es que hay que presionar sobre los gobiernos para formular políticas de Estado.
    Te pongo por tal el caso de Telefónica de Argentina, porque ya es patético. Con una resolución de la Secretaría de Comunicaciones, del año 2000, imponiendo la liberación del bucle de abonado, no hubo gobierno hasta ahora que la reglamentara.
    Y la pelea que presento es para que deje de usarse esa reglamentación como ariete de poder (si despedís personal, te impongo la resolución, si no anunciás inversiones te impongo la resolución, y asi hasta el cansancio) y se dignen de una vez por todas es darnos el beneficio de la liberación A TODOS.
    En estos casos no hay forma de ejercer “consumo responsable”. Lamentablemente, ya el solo hecho de pagar la factura telefónica es asumir la irresponsabilidad de darle ingresos a un ladrón y no tenés otro que no te robe al lado.

    Diferencia 2: El impuesto al consumo es uno de los mas regresivos que existe, sin embargo los gobiernos se empeñan en mantenerlos porque son la mejor fuente de ingresos. Nadie se salva de consumir, nadie se salva de pagar el impuesto.
    Deberemos resignar por un instante ciertas utopías y bajar a la realidad. Entonces, ¿por qué no diferenciar el consumo?
    ¿Quien de clase media se sentiría afectado si un auto de 10.000 euros paga, por dar un ejemplo, 10 % de IVA y uno de 50.000 paga el 50 %?
    ¿Y si el pan y la leche no pagan IVA pero los vinos de mas de 30 euros si?

    Diferencia 3: Las empresas que vos nombrás van y vienen porque los Estados no tienen políticas de regionalización.
    Hay, también como ejemplo, legislación en los EEUU que determina que una coima pagada en el extranjero por una empresa americana es considerada como si la hubieran pagado en USA, con el correspondiente peso legal de las leyes locales.
    Si eso se pudo lograr, ¿que impediría que se puedan trasladar esas mismas condiciones al trabajo globalizado?
    Podrás decir que es una utopía, pero si solo nos quedamos en el discurso de “no les aumentemos porque se van” nos estamos olvidando de una gran generación francesa que proponía “seamos realistas, pidamos lo imposible”.
    Lo que HOY parece imposible, mañana puede no serlo.
    Imaginate, nomás, si en época de la colonia hubieran creido posible que se liberaran a todos los esclavos, o si la mayoría de los franceses hubiera pensado que iban a correr a un costado al rey, o si la Iglesia hubiera pensando que hoy la tierra no iba a ser el centro del universo.

    Diferencia 3: El reparto de la riqueza solo se discute en los paises donde es tal la diferencia que ya es vergonzosa. O sea, cuando el tipo que trabaja ya no tiene la posibilidad siquiera de poder sostener sus necesidades básicas en salud, educación y alimentación.
    Repartir riqueza no es el sinónimo de tener a Robin Hood. No es sacarle dinero a los ricos y repartirlo entre los pobres.
    Es, justamente, poner en práctica la teoría del derrame, pero donde el nivel de continente lo fija el Estado y no la avaricia de los empresarios.
    En nuestro país, lamentablemente, muchos se creyeron eso de que cuando las empresas ganan se “derrama” la ganancia excesiva. La realidad ha demostrado que son un barril sin fondo y que pueden absorber tanta ganancia que jamás se produce el derrame.
    Y eso provocó, en Argentina, el nivel de desempleo mas alto de la historia y con empresas con las mayores ganancias jamás vistas.
    Y esto no es teoría, es práctica apoyada en la evidencia.
    El reparto no lo tiene que hacer el Estado. El estado tiene que fijar los niveles a partir de los cuales ya se cae en la grosería tan bien expresada en el tango Acquaforte, de 1931, que reza:
    Un viejo verde que gasta su dinero
    Emborrachando a Lulú con su champán
    Hoy le negó el aumento a un pobre obrero
    Que le pidió un pedazo más de pan.

    • Jaizki en 15 de diciembre de 2006 a las 20:31

    Yo no digo que no haya cosas que deban hacer los Estados, digo que eso no es disculpa para no hacer nada nosotros. Y el consumo responsable es una de las cosas que podemos hacer, no la única. Y supongo que telefonía no es lo único que consumes. 😉

    Por supuesto, estoy completamente de acuerdo en que el Estado debería facilitar que haya compentencia efectiva en sectores como las telecomunicaciones. Y que toda empresa debería someterse a las leyes, entre ellas las de defensa del consumidor.

    Con respecto a los diferentes IVAs, como comentaba antes, los que acaban pagando son las clases medias, no los ricos. Eso hace que esos impuestos no sean, en absoluto, progresivos. A mí, penalizar a las clases medias no me parece que sea una solución.

    Para lo que propones en la diferencia 3, hace falta una legislación mundial al respecto. No digo que sea imposible, pero sigo pensando que millones de pequeñas acciones, de millones de personas anóminas, serían mucho más eficaces. De hecho, las decisiones de consumo pueden ser uno de los instrumentos más eficaces para determinar lo que la sociedad considera que es válido y lo que no, en la actividad empresarial.

    No entiendo muy bien lo del derrame. ¿Sugieres que a partir de un nivel de beneficios las empresas deban dar todos sus beneficios a la sociedad a través del Estado?

    En contra de la opinión mayoritaria, el dinero no es un juego de suma cero. Para tener más, no hace falta que otro tenga menos. De hecho, el consumo controlado realimenta positivamente la economía, generando más riqueza para todos. La actividad económica crea empleo, el empleo genera consumo, y este riqueza. Si las empresas reducen empleo, se reduce el consumo, se destruye riqueza y las empresas acaban perdiendo dinero. Los desequilibrios acaban haciendo que todos los jugadores pierdan.

    • Javier en 16 de diciembre de 2006 a las 12:33
      Autor

    Jaizki:
    Yo voy a terminar la discusión acá.
    Tu postura es que el IVA diferenciado afecta a la clase media. No solo te estás poniendo dogmático sino que ni siquiera me das una alternativa de como hacer para no penar a las clases medias.

    Y respecto a tu comentario de “La actividad económica crea empleo, el empleo genera consumo, y este riqueza. Si las empresas reducen empleo, se reduce el consumo, se destruye riqueza y las empresas acaban perdiendo dinero.” se nota y mucho que no vivis en Argentina.
    Ese discursito y el otro famoso de que “es imposible que exista recesión con inflación” son dos cosas que la realidad económica argentina (y sus patéticos auto denominados “liberales” que la controlaban) se ocupó de destrozar sin miramientos y dejando a todos esos pelotudos buscando explicaciones.

    • Jaizki en 17 de diciembre de 2006 a las 11:41

    Javier, por mi parte también lo podemos dejar.

    No tengo la solución a cómo hacer lo que propones del IVA sin penalizar a las clases medias, incluso es posible que no la haya. Pero eso no me parece razón para callarme que creo que la solución que propones crea un problema adicional, y no resuelve el de fondo.

    En cuanto a lo de la actividad económica, no veo justa tu comparación con la de que exista recesión con inflacción, de hecho la inflacción disparada genera recesión. Sin embargo, lo único que puede sacar a un país de la miseria de forma estable en el largo plazo, es la actividad económica. Por supuesto, eso no significa que saque de la miseria a todos los habitantes del país -este será otro problema que habrá que resolver, más adelante-, pero la situación de la mayoría suele mejorar notablemente.

    Precisamente, una de las causas que metió a Argentina en la situación de los últimos años, fue la reducción de la actividad económica derivada de vivir con una paridad peso-dólar ficticia, que hizo más barato comprar todo fuera que producirlo dentro de Argentina.

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