Discriminados y estafados digitales

Si bien no soy un nativo digital (y tampoco un inmigrante como le gusta decir a José, yo ya tengo título de dinosaurio digital), siempre estuve a favor de la digitalización de muchas de las cosas que diariamente manejamos en papel.
No voy a hacerme el ambientalista pero tampoco lo puedo dejar de lado. En el Concejo Deliberante, cada vez que voy a tratar de ubicar alguna información, despotrico contra el INMENSO derroche de papel que se hace ahi adentro.
Pero cuando hablamos de empresas, lo digital ya pasa mas por una cuestión de ahorro que de conciencia ambiental. No hay una que migre a lo digital porque es mas limpio, mas fácil, mas seguro. Migran porque es mas barato.

Ya hace tiempo que vengo viendo con algo de recelo estos movimientos “pro digital” de sus facturaciones. Porque hacen mucho discurso de beneficios para el medio ambiente sin que se termine de apreciar “cuanto” es realmente el verdadero beneficio para sus cuentas, en las que ni en pedo se les ocurriría participar a sus clientes.
Es mas, también querían empezar a obligar a los clientes a adherirse al sistema de factura electrónica bajo pena de un recargo de $10 (Claro, telefonía celular), medida que por suerte, ha sido detenida por la acción de la asociación de consumidores Acuba y la decisión del juez Raúl Eduardo Garrós (Juzgado número 4 en lo Civil y Comercial), y que es informada en La Capital, de donde extraigo:

la acción judicial se inició luego de que la firma mencionada invitara a sus clientes a sumarse al sistema de factura electrónica con el supuesto objetivo de cuidar el medioambiente.

“El problema -relató Alvarez Larrondo- era que si no lo hacían se les iba a cobrar la suma de 10 pesos por mes por emisión de la factura a partir del 8 de junio”.

Según el diario, Claro no apela la medida y modifica el régimen de sanción a los clientes, reduciendo el monto de $ 10 a $ 5 y aplicable solo para lo que ellos denominan “Cuenta Segura” (no muy segura, por lo visto), la cual se les ha tornado deficitaria y por ende, pretenden revertir la situación reduciendo el costo de facturación y castigando con un recargo excesivo a los que no cuentan con conexión a internet ni una cuenta de e-mail donde recibir la factura.

Claro fue una de las empresas de las que primero salí corriendo (cuando se llamaba CTI Móvil) y a la que jamás volví siquiera a pisar, cuando pretendieron que les firmara un contrato de un año de pago obligatorio aunque el servicio no fuera brindado correctamente y uno de los vendedores me dijera “no vamos a firmar un contrato distinto con cada cliente”.
Claro ya dió la pauta (gracias Carlitos Slim 😉 ) de cuanto se les podrá pedir a las empresas por adherir a sus facturas electrónicas: unos 5 pesitos mensuales, asi repartimos el ahorro entre empresa y cliente y no se mandan la “Gran Gerardo” de quererla toda para ellos.

Asi que a partir de ahora, ya tengo un parámetro para que hagan ofertas. A cualquiera de las empresas que me reduzca 5 pesos en la factura para enviarla digitalmente, bienvenida.

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1 comentario

  1. Realmente increíble, desconocía por completo esa estupidez que querían (quieren, en realidad) mandarse.

    Sabía que hace rato quieren ‘hacer conciencia’ en la gente (para bajar sus costos), pero no sabía que quieren convertirlo en obligatorio. O sea que si alguien no usa internet, ‘hay tabla’ (no sabía que la telefonía móvil necesitaba ese requisito).

    Manga de ladrones. No se por qué no se dejan de joder y entregan los servicios que deben, o bien que intenten meter una ley que nos beneficie a todos (en vez de una concientizadora que tire para ellos).

    Saludos y gracias por la nota
    PLPLE

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