Azar

Hace unos días estuve en una reunión con gente del rubro informático. Y entre muchas de las cosas que estuvimos charlando, se comentó la suerte que tenemos de que muchas de las situaciones importantes de nuestra vida sean producto del azar.

Desde la forma en que uno conoció a su esposa, algo que creo que todos tenemos como historia para contar, pasando por el cablegate y llegando a la forma casual en que uno de ellos adquirió la empresa que motivó la reunión.

Ayer, 3 de diciembre, participamos en la fiesta de fin de curso de mi hijo, que terminó su instrucción secundaria.
Y en el discurso que dió el director, recordó la circunstancia de que esa escuela cumplirá sus 25 años en marzo del año próximo.

Y recordé una situación que me tocó vivir hace 26 años aproximadamente.

Era 1984 y yo cursaba el 4o año en la E.N.E.T. N° 1 Domingo Faustino Sarmiento, Ex Escuela Industrial de la Nación, “el glorioso industrial” para algunos, o también “la carcel”, para otros.
Dos años antes, a fines de 1982, terminada la guerra de Malvinas y producida, por este motivo, una cierta apertura democrática, participé de los inicios de la formación del Centro de Estudiantes.
A la escuela secundaria, en esos años, se entraba por exámen de ingreso. Y en el 84, al Ministerio de Educación se le ocurrió eliminar este requisito, dejando la asignación de las vacantes a un sorteo. Si, casi como quieren hacer ahora.

El Industrial era una escuela que siempre tuvo mas inscriptos que vacantes. Por lo que al final del sorteo de ingreso habían quedado unos 200 alumnos sin lugar y sin tampoco muchas intenciones de ir a estudiar para bachiller o perito mercantil.

Por este motivo, en una de las reuniones del Centro de Estudiantes, decidimos convocar a una reunión de padres de aquellos que no habían sido beneficiados por el sorteo, para plantearles que por el bien de los chicos no podían quedarse de brazos cruzados esperando que el Ministerio les consiguiera una vacante en algún lado.

Esa reunión fue casi una asamblea. Tuvimos también la suerte de que participaron algunos de nuestros padres, con algunos años de experiencia en eso de pelear por sus derechos y también algunos profesores de la escuela. El resultado de esa reunión fue la constitución de una comisión de padres, asesorados por el profesor Nestor Lofrano, hoy Secretario de Educación de la Municipalidad de Gral. Pueyrredón.

Estos padres consiguieron que en el año 85 se creara lo que se dió en llamar el Anexo E.N.E.T. N° 1, ubicado en una vieja construcción de oficinas de la Av. Juan B. Justo.

A partir de ahí ya pierdo el contacto con la historia del anexo y también algunos datos se ocultan en mi memoria, pero el Anexo, no se si al año siguiente o después, pasó a llamarse E.N.E.T. N° 3, dejando de ser una extensión del Industrial para convertirse en una unidad académica independiente. Con el tiempo, como muchas escuelas que pasaron a la órbita provincial, perdieron la N y le cambiaron el número, pasando a ser la E.E.T. N° 5.

De esa escuela hoy se recibió mi hijo.

Gracias azar 😉

Compartir via ...Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

2 comentarios

1 ping

    • Ignacio en 6 de diciembre de 2010 a las 17:42

    muy bien, felicitaciones!!! (por partida doble) 😉

    • Javier en 6 de diciembre de 2010 a las 22:03
      Autor

    Ignacio:
    Muchas gracias!!!!
    Ya tenemos un nuevo técnico en informática que marcha hacia Tandil a la brevedad 😉

  1. […] This post was mentioned on Twitter by Cinematracks, Javier Salinas. Javier Salinas said: El azar, ese planificador de vidas propias y ajenas. http://bit.ly/fMuMXU […]

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.