Lo que el canon se llevó

Para empezar, puedo decir que se llevó puesta a mas de una figura del ambiente artístico, aunque también algún que otro político ya siente en carne propia el movimiento on-line que produjo el tratamiento del proyecto de canon a los dispositivos digitales.

Recordemos: los senadores Pichetto y Giustiniani presentaron un proyecto de “remuneración equitativa por copia privada”, eufemismo utilizado para que las gestoras de derechos de autor (Sadaic, Aadi, Capif, etc) reciban mas dinero como compensación por la copia privada, que es, para decirlo en criollo, cuando pasás el CD que compraste al MP3 (o celular o compu) para poder escuchar donde vos querés aquello que copraste.
Nada tiene que ver este proyecto con la copia ilegal, ni con los “manteros”, ni con la mal llamada “piratería”. Al contrario, es una doble imposición a los que compraron un CD y un “impuesto”, que no va a parar al Estado, para los que compren un celular, mp3 o computadora.

Si bien los primeros políticos que se llevó puestos el canon son Pichetto y Giustiniani, también aparecieron varios identificados como “PJ Digital”, con Jorge Cabezas a la cabeza (cuack 😛 ), que prefirió bardear desde su twitter a quienes nos alegrábamos de la repercusión de nuestras opiniones con el hash #NoAlCanon, alardeando de que “al canon lo paramos nosotros”.
La verdad, hubiera quedado mucho mas decoroso un mensaje del estilo “gracias por avisar, esperen un rato que hacemos algo para pararlo”.
Es obvio que hay políticos a los que esta opción no les agrada mucho. En las estructuras tan verticales como el PJ cuando alguien mete la pata tiene siempre algún otro cerca dispuesto a meterle un serruchazo al toque.

Y si bien no apareció el serrucho, momentaneamente por supuesto, mañana puede pasar cualquier cosa, hasta Aníbal Fernandez tuvo que salir a mostrales como se juega en casos como estos. Escuchen el audio:

AF es muy claro para definir el diagnóstico. “Nos comimos una manifestación virtual”. Punto. Aparte.
Pero, ¿cual es su estrategia para solucionarlo? Una que yo ya había comentado tiempo atrás en el post sobre la censura de Taringa: copar la parada. Modificar, si es necesario, la percepción de la realidad.

Dice AF que “si hay un territorio virtual, que nos manifiestan virtualmente, es porque tenemos la responsabilidad de ocupar ese espacio virtual, para contrarrestar, si estamos haciendo mal las cosas, antes que la puteada del otro, el llamado de atención de los propios. Nosotros, el PJ Digital … es el que tiene que llamar la atención para no meter la pata“.

Duríiiiiiisimo, dirían en un programa televisivo.

Pero no es extraño que asi lo planteen, ya que si hay encuestas que les son desfavorables, las mismas son intervenidas en masa por medio de una red de avisos, tal como lo plantea la responsable de Telam en redes sociales. Esto es, “si el resultado de la encuesta no es de nuestro agrado, modifiquemos el resultado, pero usemos como argumento que es tramposa”.

Oh, wait!!! ¿en que se diferencia esto de “consideremos a todos copiadores y pongámosle un canon”?

Resumamos la parte política: El PJ Digital quedó en falsa escuadra, probablemente porque están muy ocupados en ver que puesto conseguían en las listas o porque realmente les sobaba un colgante si el canon pasaba o no pasaba. Fernandez ya les bajó línea y les dijo que ellos son la primera linea de aviso, asi que si no quieren que el canon u otra iniciativa tan conflictiva se los lleve puestos, se van a tener que ocupar de avisar y hacer control de daño.

Pasemos a los artistas, que según Pinti, pasa de todo, pero los que quedan son ellos. Como las cucarachas 😉

Hubo un par que ya no serán los mismos después de esta semana. Entre ellos, Andrés Calamaro y Susana Rinaldi.

El primero ha llegado a twittear que ellos “ponen los huevos y los critwittircos cacarean” o que “#cipayosinformaticos dicen que andan llorando en los rincones porque el pendrive subio diez pe ; porque no instalan 1puerto usb en el ojete?”
Y por si esto fuera poco, estando en España, no tuvo mejor idea que bancar a un detenido y procesado por estafas a sus colegas, recibiendo la reprobación del público.

Lo lamentable de estas declaraciones es que provienen de una persona que ha vivido muy bien de su trabajo, tan bien que hasta le alcanzaba para mantener sus vicios. Y que mientras acusa a los informáticos de cipayos por quejarse de que aumentan sus herramientas de trabajo, el pretende que le subvencionemos el próximo saque a pesar de habérselo pagado ya por adelantado cuando compramos alguno de sus discos.

La otra que ya también anduvo dando muestras de vejentud conceptual ha sido la cantante de tangos Susana Rinaldi.
Su declaración de “¿Cómo le explico a mi nieto que cuando me filma y lo sube a YouTube me está robando?” puede quedar en la historia como un Epic FAIL.
Tal como lo comenté en un twitt, me resultaría muy interesante leer la respuesta del nieto. No creo equivocarme que podría llegar a ser algo como “Abuela, ¿que querés, chorear 30 años con una sola canción?”
Esto, por supuesto, mas allá del berenjenal que tiene en la cabeza cuando dice que “Si los insumos de lo digital tienen un costo, nosotros al comerciante le pedimos una respuesta por los derechos que nos caben”
Si esto no es mezclar tocino con velocidad, entonces cerremos todo y vayámonos a otro lado.

Para el final, otro twitt. El de Pablo Lescano, quien dijo: “@fieritacatalano todavía no lo estudie pero si el #canon lo va a administrar S.A.D.A.I.C. Yo como socio de la entidad estoy a favor#sicanon”

Decir esto o “no estudié si es culpable o inocente, pero si va a ir a Batán, que lo condenen” no es muy diferente. El famoso “no se de que se trata pero estoy de acuerdo en si máxima expresión”

Seguramente habrá muchos ejemplos mas. Mucha gente que no tiene incorporados los conceptos de lo justo, del derecho a los actos privados que no perjudiquen a terceros, de la política como una forma de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y no como una forma de acumular poder, de la respuesta social a las trabas de los mercachifles, etc.
A esta última, a la respuesta social, se refirió Ivan Noble. “Creo que es una batalla cultural perdida.
Aunque yo pienso que no. Las batallas culturales se pelean con educación y consideración.

Si un artista quiere que su público lo escuche o lo vea de cualquier manera, debería facilitarle a ese público las formas. Tiene que, además de venderle el CD o el DVD, ofrecerle la opción de que pueda escucharlo o verlo en el celular, en la compu, en el ipod, en donde tenga ganas de verlo o escucharlo.

Tratarlo al consumidor de delincuente porque no acepta las condiciones irracionales para usar lo que compró, en pos de un desmedido afán de lucro, es una batalla cultural que la historia nos muestra que ha sido perdida siempre por el que pretende imponer su modelo de negocio a costa del cliente.

Está en la inteligencia de estos artistas saber sacudirse de encima a las grabadoras expropiadoras de los resultados de su trabajo y llegar al público en forma mas directa. La posibilidad la tienen. Se las está dando esa misma tecnología a la que quieren perseguir. Si no la usan, pues será entonces que son burros o demasiado cómodos.

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