Mis escritos en Mordete la Lengua

Hace ya mas de un mes que la gente de Mordete la Lengua trasladó su previa experiencia radiofónica a un blog. Y me invitaron a participar, de la misma manera que alguna vez también fui invitado a dar mi opinión sobre el transporte público de Mar del Plata en la radio.

Así que empecé a escribir para ellos algunos textos sobre política. Algunos muy generales, como el de la política como una ciencia o mi visión sobre el #18A, o mas puntuales, como el referido a las inundaciones en La Plata o sobre el Intendente de Mar del Plata y su nuevo fanatismo por consultar a la ciudadanía.

Como una forma de hacer llegar a mas gente estas palabras, y de paso, preservar también en un segundo blog esas opiniones, a continuación les dejo estos 4 post para “Mordete la Lengua”.


 

 

La política como una ciencia

Hace 50 años, bah, en realidad 49 y un poquito, uno de los mejores intendentes que tuvo la ciudad de Mar del Plata asumía en su cargo, y ese 12 de octubre de 1963 nos dejaba para la posteridad esta frase: “Entendí siempre a la política como sinónimo de ciencia para el gobierno; jamás acepté que se la pudiera tergiversar convirtiéndola en estrategia electoralista, ni se la usara tampoco para la destrucción de honras, ni de afectos, ni de sentimientos, ni de ideales.”

Recuerdo que la primera vez que la leí me dejó bastante impactado la parte de “ciencia para el gobierno”. Y tras pasar unos 30 años desde ese momento, fueron muy, pero muy raras las ocasiones en las que pude confirmar que alguien se hacía cargo de esa realidad que “debería ser” pero no lo era y tampoco lo es.

De mas está decir que hay que escarbar mucho, y aún así sin muchas esperanzas, para encontrar ejemplos de política sin ser únicamente una estrategia electoralista. Y ni que hablar de la destrucción de honras, afectos, sentimientos, (estos dos, en estos momentos, bastante afectados por el momento político actual) y de ideales.

Pero quiero volver a la política como ciencia para el gobierno.

Algunos recordarán, que no es mi caso, porque en esa época aún no era siquiera un proyecto de mis padres, que ese Intendente fue Jorge Raúl Lombardo.

Que ganó una elección y se la anularon. Que volvió a ganar al año siguiente.

Que reformó a nivel nacional la forma en que se programan y ejecutan los presupuestos municipales. Que implementó un código administrativo municipal. Que instituyó un servicio de estadísticas. Que instituyó el ingreso a la planta de personal de la Municipalidad por medio de concursos públicos.

Que decidió iniciar el camino de la educación municipal por la marcada ausencia o retraso del accionar del Estado provincial.

Que se preocupó por los espacios verdes, las plazas, donde la ciudadanía pudiera reunirse en actividades comunitarias, ya fueran sociales como deportivas.

Que dió el puntapié inicial en la regulación del uso del suelo en la ciudad.

Que, y esta es una de las situaciones mas extrañas de esos años, preferían hacer obras que quedaban tapadas (agua corriente, cloacas, desagües) a realizar obras muy bonitas pero ni tan útiles ni tan importantes (cualquiera que recuerde en este caso la aplicación del código de publicidad …. pues está totalmente en lo cierto)

Que pregonó hasta el cansancio, e intentó hasta con la presentación de un conflicto de poderes, lograr la autonomía de los municipios.

Que intentó convertir al transporte de la ciudad en un servicio público. Este fue uno de los fracasos mas dolorosos de su corta administración, ya que no logró que los empresarios del transporte dejaran de lado sus viejos privilegios.

Y antes de ser Intendente también fue concejal, mientras trabajaba de periodista (lo hizo durante 20 años) en el Diario La Capital. Si, MIENTRAS, porque en esas épocas los concejales no cobraban dieta.

No se si se alcanza a apreciar cuales eran las preocupaciones que motivaban la tarea de gobierno como una ciencia. No eran la inauguración de algo grande, vistoso y marketinero, con la presencia de autoridades locales, provinciales y nacionales, que adjuntaban a la sonrisa unos subsidios millonarios.

No eran anuncios grandielocuentes de carreras internacionales, terminales de cruceros, torres de lujo de afamados arquitectos o larguísimos túneles para tirar la mierda al mar.

Mucho menos algo que por la ineficiencia de años de gestiones anteriores terminara siendo “histórico”, “fundacional”, “los únicos”, “los primeros”, “los mejores”, “el mas grande, el mas largo o el mas ancho” o que “cerrara una vieja agenda”.

Lo que se hacía era optimizar el funcionamiento de un Estado, que es la traducción de “cuidarle el mango al ciudadano”.

Hace 50 años.

Desde ese momento hasta el día de hoy, lo que venimos viendo, unos mas, otros menos, según la cantidad de años que llevamos sobre este planeta, es el opuesto de lo que estos maestros nos enseñaron.

Porque, según mi modesto entender, desde hace mucho tiempo que la gente que elegimos para que nos “gobierne” juega a la política.

Como si el país, la provincia o el municipio fueran un gran “truco” nacional, se juega con señas de complicidad o se retruca con un 4, como una estrategia para ganar una elección o, de mínima, llevarse un par de concejalías si logramos que el otro “se vaya a baraja”.

La ciencia para el gobierno, ¿donde quedó para estos? Pues en el mismo lugar donde queda la ciencia para el estudiante con mas ganas de jugar que de asegurarse un futuro: en un cajón.

Y así, entonces, es como vemos que esa optimización que citaba antes, la del aporte económico ingresado a las arcas comunes, provenientes del esfuerzo del ciudadano, se transforman en el modelo de financiación del juego político.

Los casos en Mar del Plata son paradigmáticos. Aumentar al doble la estructura burocrática de cargos políticos, ingresar personal hasta “por la ventana”, como se dice vulgarmente o incrementar exponencialmente los gastos de “prensa y difusión”, transfieren enormes cantidades de esos esfuerzos diarios de la ciudadanía a mantener una estructura política que se dedica a jugar a que hace política. Y, por supuesto, a justificar su existencia y su permanencia en si misma. Sin ninguna necesidad de apelar a la ciencia para el gobierno.

Es tiempo de que los gobiernos, y por sobre todo y para empezar, los municipales, empiecen a retomar el camino de la participación ciudadana. Esa participación directa que fueron dejando de lado por la complejidad que representaba administrar estructuras cada vez mas grandes, ahora puede volver a implementarse gracias a la ciencia.

Esa ciencia que creó las herramientas que hoy usamos en forma cotidiana, diaria, casi permanente, como es la Internet, las redes sociales, los comentarios en las notas de prensa, los mensajes desde el celular y que mas tarde que temprano los gobiernos fueron incorporando para “no quedar atrás”, son las mismas herramientas que permitirán que las administraciones públicas vuelvan a ser dirigidas por el pueblo y poner a los gobernantes en el lugar destinado para ellos, el de usar la ciencia para el gobierno, optimizando el uso de los recursos y ejecutando las políticas que los ciudadanos les indiquemos en forma directa.

 

 

El día que nos tapó el agua

Hay expresiones en el lenguaje cotidiano que expresan distintas maneras de sentirse o de ubicarse ante ciertas circunstancias. Por ejemplo, estar “con el agua al cuello” nos indica que estamos ante una situación complicada pero que, de alguna u otra manera, nos permite seguir respirando y hasta nos da la sensación de que es mas factible una solución que un empeoramiento.

Pero, la otra expresión, “nos tapó el agua”, ya indica un problema de proporciones mas grandes, mas graves en sus consecuencias, mas urgentes y mas pesimistas en su resolución. Una cosa es todavía poder respirar y otra muy distinta ya tener el agua sobre la cabeza.

El 2 de abril, además de conmemorar absurdamente el inicio de una guerra querida solo por militares descerebrados, creo, debería empezar a ser recordado como el día que nos tapó el agua. O, si lo quieren ver de una manera algo mas certera, como “el día que nos dimos cuenta que nos tapó el agua”.

Recordemos brevemente algunas cosas que sucedieron ese día: Durante la madrugada de este 2 de abril se empieza a inundar Buenos Aires. Mientras se hacía saber el trágico saldo de 6 muertos, el Secretario de Seguridad del gobierno nacional, con apoyo de algún que otro canal de noticias, intentaba llevar el número a 8. Y muchos empezaban a usar la “chaira”, afilando los cuchillos para ser lanzados contra Macri.

Pero, por la tarde, cuando los canales de noticias empiezan a recibir las noticias de la Pcia. de Bs. As., mas precisamente de La Plata, varios ya habían metido la pata. El mas descarado había sido Luis D’elia, quien en su cuenta de Twitter había escrito que “Los medios hegemónicos (CLARIN y sus secuaces) MAGNIFICAN Y AGRANDAN la situación en La Plata para proteger al niño @mauriciomacri”

Un par de horas mas tarde ya no había mas dudas. Los muertos ya sumaban 35 (al momento de escribir esto todavía se duda que la cifra final sea de 51) y no se podía esconder de ninguna manera la tragedia y se comenzaba a organizar el rescate y la ayuda a los afectados.

Volvamos a la idea original: el día que nos dimos cuenta que nos tapó el agua.

La realidad que se nos empezó a presentar días después, cuando el agua ya había bajado lo suficiente como para poder dedicar algo de tiempo a cuestiones menos urgentes, nos empezó a mostrar como había pasado lo que había pasado.

Por ejemplo, con la noticia de la existencia de un informe de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata, realizado entre los años 2003 y 2005, que informaba de problemas hidráulicos, que el actual intendente (Bruera) había recibido ni bien asumió, y que, a pesar de que a los pocos meses ya tuvo la primera inundación que le avisaba de la seriedad del problema, no hizo nada de lo que los ingenieros le proponían.

Y no solo eso, hasta llegó a modificar el Código de Ordenamiento Territorial de La Plata, fomentando la construcción en altura sin las previsiones de la ampliación de los servicios básicos, generando un gran aumento en los valores de las propiedades de esas zonas, pero quitando uno de los tantos seguros de una bomba que iba en camino de explosión.

También nos enteramos que, tras ignorar los avisos de aquellos que supuestamente “SABEN” por el estudio del arte de su profesión, por la experiencia y por la actualización a la que someten sus conocimientos, se ignoró olímpicamente a la Corte Suprema de la Provincia de Bs. As. cuando les indicaba el riesgo que significaba dejar librado al mercado inmobiliario la planificación de las construcciones en la ciudad.

Y, como para poder decir “cartón lleno”, nos anoticiamos que la única herramienta que se usaba para mantener limpios los canales naturales de desagüe, los arroyos, entre ellos El Gato, una retroescavadora Caterpillar, estaba fuera de servicio desde el 2011 y en estado de abandono, a pesar de haber sido enviada a reparar a un taller.

Aquí es donde volvemos al principio y confirmamos que este 2 de abril nos damos cuenta de que estábamos condenados a que nos tapara el agua. Tarde o temprano, pero estaba escrito en el destino.

Por inutilidad, por ineficiencia, por terquedad, por incapacidad, por falta de recursos o por maldad, como la del director de obras hidráulicas que dijo “a veces es mejor pagar indemnizaciones que hacer obras costosas”, obviamente, un energúmeno que solo piensa en términos económicos, sin ningún atisbo de humanidad en sus palabras.

En mi nota anterior escribí sobre la política como ciencia para el gobierno. Y allí planteé la necesidad de la participación ciudadana.

Con ella, alguien se habría acordado del estudio de los ingenieros, alguien habría seguido el destino de la retroescavadora, alguien hubiera reclamado escuchar a la corte suprema y entre todos ellos se hubiera podido empujar un poco mas a un gobierno mas interesado en la política burda de la próxima elección que en la ciencia para el gobierno.

Será, quizá, nuestra utopía, que el 2 de abril podamos evocarlo, algún día, como el día en que nos dimos cuenta que está en nosotros impedir que nos tape el agua.

 

 

Una visión del #18A

Ya pasó el #18A. Como el #13S y el #8N. Y dejó mucha tela para cortar. En este caso, quisiera dividir esa tela en tres partes: el antes, el durante y el después.

El antes:

Es bien sabido, y lo demostraron con toda la parafernalia previa a la sanción de la ley de medios, que este gobierno y sus adherentes son defensores de la democratización de la palabra … siempre y cuando la palabra sea a favor de sus movimientos, sus acciones y sus propuestas.

También es sabido que se manejan en términos absolutos como “no es tiempo para tibios” o “al enemigo, ni justicia”. Pero no solo el gobierno y sus seguidores, son así. Paparulos como De Narváez, con su “Ella o Vos” también se incorporan a este juego.

Un juego donde los verdaderos y necesarios absolutismos, como la libertad de expresión o el acceso irrestricto a la justicia, pueden llegar a considerarlos discutibles. Total, si juraron por la Constitución y luego pretenden cambiarla para poder violarla sin ninguna vergüenza, a quien le importa un derecho, no?

La situación es que, como en las marchas anteriores, el “antes”, esta vez, estuvo más virulento por parte de los adherentes al modelo nacional y popular. Una de las estrategias, que en el #13S casi ni se escuchó y que en el #8N se insinuó tibiamente, pero que casi se podría decir que estalló para el #18A, fue la consideración de “si marchás con la derecha, sos la derecha”

Personalmente, este fundamentalismo previo a la marcha me costó un par de discusiones y hasta algún desencanto sobre otras personas, que si bien venía madurándose, hizo que terminara de convencerme de que los discursos dogmáticos son más peligrosos para el cerebro que una buena meningitis.

Me pregunto, y me pregunté en esas discusiones, como podían decir semejante cosa quienes defienden a gente como el fallecido gobernador Soria, que almorzaba con el nazi Erich Priebke, al Vicepresidente de la Nación y al Ministro de Educación que se sacaron fotos con Cristian Favale, pistolero a sueldo que mató a Mariano Ferreyra, a la Presidente de la Nación, que recibió distinciones de Pedraza y Moyano y que se juntó con Alperovicha y la “chancha” Ale, este último reconocido proxeneta implicado en la desaparición de Marita Verón.

Si marchar con la derecha, aunque sea una cuestión de paralelismos, de ir por la misma vía, con la misma dirección y sentido, aunque no se cruce la ideología, es ser la derecha, entonces, bajo la misma concepción, si alguien de tu grupo político almuerza con un nazi, otro se junta con un asesino y otro con un hijo de puta, automáticamente los adherentes al movimiento nacional y popular deberían ser catalogados, por sus propios miembros sostenedores de esta teoría del “marchar con”, como unos nazis asesinos hijos de puta. ¿O me equivoco?

No, claro que no. Pero esta es una buena demostración, por la teoría del absurdo, de cómo está reglado el pensamiento de estos catalogadores seriales. El doble discurso, la doble moral, se terminan imponiendo como imprescindibles para la justificación. No existen principios. Todo lo contrario, solo se evidencian intereses.

Y esa doble moral, esa falta de principios, hace que quienes tenemos algunos debamos escuchar estas gansadas y responder algo. Porque no se puede dejar pasar por alto que quien invita a su casa a un asesino, a un nazi o a un hijo de puta, luego se crea con derecho a darte lecciones de moral política.

Primero pidan disculpas y luego prometan que no lo van a volver a hacer ni se lo van a volver a aceptar a sus dirigentes, manga de justificadores seriales!!!!!

Después sí, créanse con derecho a pedir que yo no marche con la derecha.

Pero mientras tanto, tengan algo de decencia, aunque tengan que ir a buscar la palabra al diccionario y aún así no la entienda, y callen respetuosamente.

El durante:

En las marchas lo que se ve es, a pesar de todo, alegría. Salvo los energúmenos que no faltan, ni de un lado ni del otro, y si quieren ejemplos recordar la agresión al notero de C5N en el #8N, que repitieron hasta el cansancio y dejaron de repetir cuando se demostró que la primera piña la dio un ayudante de cámara de C5N, o los nazis que van con caras de malos y enojados, con lo cual también se los hace fácilmente reconocibles, y como siempre son muy pocos, se los puede aislar, casi la totalidad del resto de la gente que va, que sienten que tienen algo para decir, pedir o protestar, lo hace con alegría. Y con mucha inventiva, sobre todo para los carteles.
Algunos si, se los ve tristes. Lo que no se ve es enojo. Péguenle una mirada a estas dos galerías fotográficas. La del #8N y la de este #18A.

¿Por qué resalto este detalle? Porque es demoledor de estructuraciones mentales de la política.

La imposición ideológica que ostenta el gobierno determina que si es protesta tiene que haber violencia, caras de culo, crispación, empujones, malestar.

Que se proteste con alegría no les gusta, y, entrando en un terreno pantanos de suposiciones que no me gusta recorrer pero me veo en la necesidad de hacerlo, calculo que debe ser porque el que protesta con alegría demuestra que en su protesta hay principios, no desesperación.

Con el desesperado se puede negociar, ofreciendo hasta la más mínima e insignificante promesa de mejora. Con quien defiende principios (y en estas marchas se pueden encontrar muchos y muy variados, pero eso vendrá en el después) no hay negociación posible si el principio no se respeta.

Y, también por esto último, tengo que asumir que la intención que guía a ciertas periodistas de la T.V. Pública, mas precisamente a Cynthia García, que pretende ser considerada el nuevo paradigma del periodismo nacional y popular, pero que siempre será recordada como “la periodista que mostró las fotos del cadáver de Nora Dalmaso en TV abierta”, es la de generar parte de esa crispación que no se observa.

Recordemos: en el #8N se plantó a discutirle a la gente y generó bronca. En el #18A quiso hacer lo mismo y generó que se le rebelaran y aprovecharan su propio espacio para transmitir el mensaje, obligando a los planos muy cortos, los amplios a los lugares sin carteles y hasta una probable bajada de línea para que se retire del lugar aduciendo “agresión” para cortar el bochorno.
Si quieren profundizar en esto, les aconsejo leer el post de mi amigo “Bizcocho”

El después:

El después es como cuando el cancherito de la oficina nos invita a apostar por un partido de fútbol. Antes del partido, es casi como en el antes del #18A. El partido se desarrolla como el durante y el después es lo que viene cuando tiene que asumir la derrota sin mostrar que fue derrotado.

Siempre habrá una excusa. Si el penal fue mal cobrado, si el gol fue en off-side, son capaces hasta de desempolvar el mote de “campeones morales” del Brasil del ’78, sin con eso se evitan decir “ganaste”.

La diferencia con el #18A es que no se dieron cuenta que perdieron aun antes del antes. El solo hecho de que se les retobe la ciudadanía, que no acate en silencio el intento de ser acallada, manipulada, despreciada y culpabilizada, que se haya fijado una fecha para salir a protestar es haber tenido el partido perdido antes de salir a la cancha.

Tenemos, por ejemplo, el caso del ex Frepaso y ahora Nuevo Encuentro, Carlos Raimundi, que dice “Lo único que unificaba era la protesta contra el Gobierno“. Uno podría maravillarse con la claridad de concepto de Raimundi, si no fuera porque hasta el nene del vecino, que recién deja de tomar la mamadera, se da cuenta de que la marcha es, justamente, una protesta contra el gobierno.
O, el caso de Estela de Carlotto, que como analista política está rematando el bien ganado prestigio que como Abuela de Plaza de Mayo supo conseguir, diciendo “no hubo un objetivo claro, hubo diferentes posiciones, absurdos, y eso realmente hace que pierda validez la demanda, porque cuando marchamos, marchamos porque tenemos una consigna común

Es de remarcar que una visión se contrapone con la otra. Si algo unifica, y es único, que es marchar contra el gobierno, y eso encima es malo, no es compatible con la frase “no hubo un objetivo claro” porque el objetivo es claro, “marchar contra el gobierno”.
Cada uno pudo tener distintas motivaciones para hacerlo, pero la marcha tiene una consigna en común, aunque a Carlotto no le guste, que fue marchar en contra del gobierno que ella defiende.

Ni siquiera valdría la pena relatar aquellos intentos de minimizar impactos, como decir “fueron menos que el #8N”. Eso quedará a la consideración de los que estuvimos en la marcha de cada ciudad, tanto en abril como en noviembre, y hayamos apreciado desde nuestro punto de vista.

En el caso de Mar del Plata, no puedo aventurar números, pero que hubo bastante más gente, no cabe la menor duda. Si escucharon a alguno decir que fueron menos y Uds. estuvieron ahí, recuérdenlo, ese es otro de los que les va a decir lo que le conviene.
Obviamente, nunca le compren un auto usado.

Para ir terminando, una reflexión final.

Quienes estamos casados, o quienes viven en pareja, o de novios, o cualquier tipo de relación amorosa, no intentamos mantenerla recordándole a nuestra “media naranja” que lindo viaje de bodas que tuvimos, o que hermosas flores le regalamos hace 5 años, o que bonito fue ese amanecer en la playa en el verano del 91.

Por esto, estimados militantes del campo nacional y popular, sean conscientes de los tiempos que corren. Aunque varios de los proyectos jamás los mencionaron hasta que se apropiaron de ellos, les estaremos eternamente agradecidos por la AUH, el matrimonio igualitario, la eliminación de las AFJPs, la estatización de YPF y Aerolíneas, las netbooks a los estudiantes o la ley de muerte digna (citando las más nombradas por los propios K)

Ahora, tienen que poner esto en el portarretrato, mirar todos los días que lindo todo lo que hicieron, y empezar con lo que se sigue necesitando: Que YPF, Aerolíneas y la AUH no se sigan financiando solo con la guita de los jubilados, a costa de no pagarles lo que se les debe pagar. No, no alcanza que se les pague más, hay que pagarles lo que se les debe pagar.

Que las netbooks no sean una computadora entregada para mostrar cuantos millones se entregan, sino que falta que tengan un modelo educativo atrás. Que se ocupen de resolver la inflación y no hacerlo por medio de recetas ya conocidas como inútiles y perjudiciales para los laburantes, como es mostrar un número falso o pretender falsificarlo con congelamientos.

Llevando seguridad a la población que la está sufriendo. Si no asumen que llegaron a una situación en la que no queda otra solución que reprimir y prevenir al mismo tiempo, lo lamento, pero están mal de la cabeza. Siguen matando gente, eso no puede esperar los 10 a 20 años que lleva ver una política preventiva.

Comenzando a implementar en el Poder Ejecutivo y Legislativo el ingreso a los cargos por concurso, los ascensos por oposición y la publicación total de la información pública, tal como le reclaman ahora a la Justicia en sus intentos de “democratización”
Permitir el acceso irrestricto a la justicia a cualquier ciudadano. Si fuimos capaces de subsidiar el transporte público durante 7 años, no sería ningún problema subsidiar a cada pobre que necesita que se le garantice algún derecho en un juicio.

Escuchando que les pedimos que luchen contra la corrupción. O de mínima, que no la alienten. Porque ya no queda ninguna duda. La corrupción mata. Y está por todos lados. Desde el subsidio al tren hasta en el informe contratado y olvidado.

Estos son tan solo algunas de las “cositas” que deberían escuchar y responder haciendo algo distinto a pretender callar a los que hablan o bloquear judicialmente a los que denuncian. Ni hablamos de viajar al exterior, ni de comprar dólares o el LCD, esas cosas que usan como contra-argumento descalificativo, de la misma manera que se quejan de la “clase media” cuando endiosan a ricos que no hicieron la guita trabajando.

Sólo se les pide que escuchen en serio lo que se les advierte. Si no le quieren hacer caso a Clarín, a La Nación, a De Narváez, a Macri o a Lanata, allá Uds.

Pero no se hagan los sordos con el pueblo que sale a protestar,”porque cuando los pueblos agotan su paciencia suelen hacer tronar el escarmiento

¿Conocen esa frase, no?

 

 

Fabricante de mentiras

El era un fabricante de mentiras,
el tenía las historias de cartón.
Su vida era una fábula de lata
sus ojos eran luces de neón.
Y nunca tengas fe, que sus mentiras puedan traer dolor …

Y un día dijo … que iba a crear una Policía Municipal. Y que iba a ser la sociedad marplatense la que iba a decidirlo por medio de una consulta popular.
Sin tener un plan, como De Narvaez, que dicho sea de paso, no lo mostró nunca pero decía que lo tenía.
Sin saberse si esa policía iba a contar con armas o no. Ni cuantos iban a ser. Ni quien los iba a manejar profesionalmente.
Mucho menos como se iban a pagar los sueldos, comprar los patrulleros (o monopatines, vaya uno a saber, recuerden, lo dijo sin tener un plan), los uniformes, los silbatos … ah, no, cierto que el 14 de diciembre de 2009 ya se compraron 200 silbatos por $ 1.600 por la “Emergencia de Seguridad Pública” (Orden de compra 2167 del 2009, pueden verla Uds. mismos ingresando por acá).

Bueno, no se si se dieron cuenta, pero por las dudas, para que no se les pase … diciembre de 2009, estábamos en “Emergencia de Seguridad Pública” … abril del 2013, estamos en “Emergencia de Seguridad Pública” y sin 28 millones para gastar.

Así es como estamos a horas de que se convoque oficialmente a esta consulta popular y en el ínterin ya se han nombrado los “asesores”, ya se han convocado a los aplaudidores a sueldo, y hasta se ha hecho un importante silencio sobre la dificultad de legalizar esta policía ya que en la Pcia. de Buenos Aires solo pueden tenerla los municipios de menos de 70 mil habitantes.

Es aquí cuando quisiera retrotraerme a mi primer post en Mordete la Lengua, La política como una ciencia, donde decía:

Es tiempo de que los gobiernos, y por sobre todo y para empezar, los municipales, empiecen a retomar el camino de la participación ciudadana. Esa participación directa que fueron dejando de lado por la complejidad que representaba administrar estructuras cada vez mas grandes, ahora puede volver a implementarse gracias a la ciencia.

¿Cuantos ejemplos de esto vieron antes de que a nuestro Intendente, nuestro propio Fabricante de Mentiras, apelara a la farsa de la consulta popular, donde la participación se convierte en una fábula de lata donde solo se puede decir si o no?

Si bien Uds. pueden decir que se han realizado muuuuuuchas audiencias públicas y jornadas de trabajo sobre temas importantes, de las mismas lo único que ha quedado es el registro y mucho humo.

Tomemos, por ejemplo, el Código de Ordenamiento Territorial. Fue la primera de su mandato, aunque el decreto convocándola había sido firmado antes que lo eligieran intendente (guiño)
Inició dicha audiencia con las siguientes palabras:

Es intención desde el gobierno municipal, provocar un debate amplio de la ciudad, del Partido de General Pueyrredón a lo largo de este año sobre el Ordenamiento Territorial. Esto forma parte de las Ordenanzas y Cuerpos Legislativos que rigen General Pueyrredón y que fueron sancionados por este Concejo Deliberante y tienen como base, una normativa que fue generada en una época muy diferente a la nuestra, con una experiencia social y urbana muy diferente a la actual.

Durante largo tiempo, el Ordenamiento Territorial fue una suerte de lugar común de los sectores con formación académica, que lo plantearon desde una visión que surgía de la elaboración intelectual sobre el cómo debía ser un cierto ordenamiento territorial. Más tarde, sobrevinieron distintas experiencias sociales y distintas experiencias urbanas en ciudades de las más diversas latitudes, en las cuales se empezó a concebir lo que tiene que ver con el ordenamiento territorial como una consecuencia de ciertas contenciones desarrolladas en el seno de una comunidad y cayó el velo sobre la posibilidad de que alguien concibiera en sí para otros, el mejor Ordenamiento Territorial.

Nuestra administración no cree que le podamos encargar a un experto, que le podamos pedir a un intelectual o contratar a una consultora, la sanción del Ordenamiento Territorial que necesita General Pueyrredón. Al contrario, creemos que debe ser la resultante de la media de las voluntades y de los intereses colectivos de nuestra comunidad, para tener un mejor desarrollo y calidad de vida. Las continuas EXCEPCIONES que han sido tratadas a lo largo de las últimas décadas, el carácter cuestionable de éstas, la incertidumbre ante las excepciones de aquellos sectores que no han sido beneficiarios de las excepciones, la incertidumbre sobre la transparencia de esas decisiones, sobre la conveniencia pública de esas decisiones, son temas que evidentemente una nueva legislación puede ayudarnos a superar.”

(Las mayúsculas en EXCEPCIONES son mías, para que resalte mejor el término)

Pura cháchara, “se va por la nubes de Ubeda” hubiera dicho Vicente Leonidas Saadi emulando aquel debate frente al por entonces Canciller Dante Caputo.
Nada de lo que figura ahí resaltado se ha cumplido.
Mar del Plata viene perdiendo día tras día una parte importante de su patrimonio histórico arquitectónico, ha demolido tradicionales chalets para reemplazarlos por edificaciones por encima de los 10 pisos, sin consideraciones a la saturación de los servicios existentes, ha renegado de los espacios verdes, tal como se lo ve en los casos de la Vieja Terminal y la Canchita de los Bomberos, ha cambiado figuritas por el negocio que perdió un apellido importante, y hasta han comenzado a construir un “paredón de edificios” en Punta Mogotes, todo por la acción de los beneficiados por las excepciones y otorgándolas con mucha mas incertidumbre de transparencia y mucho menos conveniencia pública, aunque si, cabe destacar, con una alta carga de conveniencia privada.

Y sin olvidar, nunca, que esta conveniencia privada se llevó la vida de Juan Carlos Stebelski, actor marplatense, asesinado por una asociación lícita (si, lícita, sin i) que “perretea” peso por peso la seguridad en obra.

Y nunca tengas fe, que sus mentiras puedan traer dolor …

Otro caso: la salud. ¿Le consultaron a alguien sobre la construcción del C.E.M.A.? No que yo recuerde. Se encandilaron con la guita que ponía la Nación para construir y la Provincia para equipar y ahora hay que sostener funcionando ese “elefantito” blanco. Para los mas jóvenes, el puesto de “elefante” blanco en Mar del Plata ya está ocupado por el Estadio Mundialista.

Otro mas: el transporte. Ni siquiera consultan a la población sobre que opinan del servicio, a pesar de que la ordenanza que regula el servicio establece que debe hacerse anualmente. La famosa “Comisión de Seguimiento” que Pulti prometió para controlar el servicio por parte de la población jamás fue constituída, ni obligados por una ordenanza que establecía que, de no conformarse en 90 días, debía retrotraerse el aumento del boleto a su valor anterior.

Mas: ¿A quien consultaron para permitirle al Club Aldosivi tener un predio en la Reserva Natural Puerto, a quien para resolver la situación de contaminación del basural o la planta de efluentes, a quien por la concesión de la Vieja Terminal, a quien por el ensanche de la Av. Libertad y la pérdida de cientos de árboles (este caso, por suerte, parado por su propia ineficiencia y algunos vecinos que chillamos bastante), a quien por el uso de los terrenos de la Canchita de los Bomberos para el plan Procrear, a quien se consultó para gastar los 28 millones del fondo de emergencia en seguridad, a quien por las zonas de estacionamiento medido, a quien por el retiro de las marquesinas, a quien por las sobretasas de salud y turismo, … ?

No se si se aprecia una linea en lo que escribo.
Todo aquello que hace a la construcción de una identidad de ciudad, de como debería ser, hacia donde ir y como hacerlo,todo aquello que se debe ir resolviendo con mucha participación, con la mayor cantidad posible de opiniones, nunca es consultado, mas allá de alguna audiencia en la que se “escucha” a los que tienen algo que decir, se registra para la biblioteca y se olvida para hacer lo que al intendente y su entorno de negocios les interesa.

Pero cuando algo se va de madre, se transforma en urgente, se precariza, como fue la comisión de 25 homicidios en los primeros tres meses del año, lo que tendría que resolverse ejecutivamente, a conciencia, tomando las riendas, rápido … se plancha, se desmoviliza, se oculta y se paraliza fabricando la mentira de que la población va a decidir.

Y nunca tengas fe, que sus mentiras puedan traer dolor.

 

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2 comentarios

    • Connie en 22 de junio de 2013 a las 18:49

    Este blog me parece muy interesante! Además es sobre la ciudad de Mar del Plata y eso a mi criterio lo hace mas atractivo. Te invito a que visites el mio y participes si lo deseas,
    Un beso,
    Connie

  1. https://www.facebook.com/mardelguia?ref=hl

    Les va a interesar! Me Gusta!

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