Un tal Varsavsky

Sigo sin ganas de escribir. Me pesa. Me doy cuenta que hay momentos donde pareciera que todo viene en contra y que escribir solo es otra tortura mas de las tantas que hay que pelear, con poco éxito todos los días. Las cosas siguen cruzando por la cabeza en bandada, sin embargo, el solo intento de convertirlas en negro sobre blanco generan que los dedos se pongan pesados.

Este es un post que me debo hace tiempo.
Si ud, estimado lector, es un admirador de Martin Varsavsky, pase de largo y haga de cuenta que no vino. No va a encontrar chupadas de medias ni genuflexiones en busca de ser tocado por la varita inversora del personaje del título.

La primera vez que escuché el nombre de Martin Varsavsky fue cuando donó 11 palos verdes (U$S 11.282.855 para ser mas preciso) para la creación del portal educ.ar. Ya desde ese momento algo me parecía extraño. Alguien que pone tal cantidad de guita en manos de políticos argentinos es muy raro. Y si se tiene en cuenta que en ese momento estaba a cargo del gobierno Fernando de la Duda y su banda de parásitos, mas todavía.
Casi como una ironía, encuentro que entre la donación declarada por Varsavsky en el sitio de su fundación y la declarada por Aíto de la Duda en una nota de La Nación allá por el 2000, hay 20.469 alumnos de diferencia. 😀

Sin embargo, no fue hasta que Fabio, Mariano, Ignacio, Pablo y otros bloggers se reunen con el en la sede de Educ.ar para hablar de FON que empecé a leer su blog.

Y creo que fue en esta entrada que le dejé mi primer comentario respecto a la frase inicial del post: “En el año 1990 inventé el Call Back”.
A pesar que en el comentario documentaba que dicha frase no era cierta, no obtuve de parte de el ni siquiera una linea de respuesta. Es mas, un mes mas tarde vuelve a insistir con la idea.
A pesar de la trivialidad, esto me dejó algo preocupado. Teniendo en cuenta la trayectoria, las inversiones y las empresas por las que ha pasado, no reconocer ese detalle fue extraño. Podría haber contestado “yo inventé un call back que funcionaba, porque los anteriores esto, aquello y lo otro….”. Pero no, me dejó la impresión que duplicaba la apuesta con su siguiente post.

Posteriormente, Varsavsky hace pública una comunicación interna de FON referida a la adopción de Linux por parte de esta empresa.
En ese momento me alegré, aunque con reservas.
Y es al día de hoy en que la “brevedad posible” se llama 5 meses y ni una linea al respecto.
¿FON ya estará Ubunteado? ¿Que tal fue la experiencia, cuales fueron los inconvenientes, que grado de satisfacción para la empresa tuvo, que fue lo que no pudieron migrar por mas que se lo intentó?
¿Los muchachos de FON se habrán tomado al pie de la letra eso de “desde la próxima semana Fon dejará de comprar licencias de Microsoft y de instalar sus sistemas operativos o cualquiera de sus programas.” y se instalaron todo lo que pudieron y hasta que la licencia no reviente que Ubuntu lo use Martin?

Todo esto es la génesis de la motivación de escribir este post. El disparador surge de mi comentario no publicado (aun) en su blog, publicado en el puesto 18 pero que no estuvo visible hasta que se publicó el nro. 81, mas precisamente, en el post donde habla sobre la humildad.
Este post surge a partir de un comentario realizado por un tal Sebas en uno anterior donde Varsavsky comenta que ha sido comparado con el Che Guevara y tira la siguiente frase:

Lo que tenemos en común Néstor Kirchner, Ernesto “Che” Guevara y yo es ser líderes cada uno en su campo y tener la misma nacionalidad y ellos son, claramente, mucho más conocidos que yo

Pero, como he visto que reacciona casi siempre, en el escrito sobre la humildad tira la pelota para otro lado. No puedo asegurar si consciente o inconscientemente, ya que es imposible meterse en la cabeza de otros, pero que le erra fiero al vizcachazo, no cabe ninguna duda.

recuentemente recibo comentarios de españoles que me critican por mi falta de humildad (acabo de leer otro). Me critican porque cuento que estuve con Angelina Jolie, o con Clinton, o con Shakira, o con Kirchner, o con Chad Hurley, todos en la misma semana. Supongo que la idea es que estas cosas no se cuentan, o que son exageradas porque Kirchner no está blogueando que se juntó conmigo que por qué lo tengo que bloguear yo.

Martín, el problema no es que cuentes que estuviste con Clinton, Jolie o Kirchner. El problema es que hay mucha gente que no te considera un líder a pesar de que vos te hayas convencido de ello y le resulta un poco chocante tu falta de modestia.

Aqui es donde entra en juego mi comentario. En su inicio digo:

Es muy interesante ver la definición de modestia y humildad en el sitio de la rae.
Mientras la humildad refiere a la virtud de conocer las propias limitaciones y obrar en consecuencia, la modestia se trata de la virtud que modera y regla las acciones externas manteniendolo dentro de sus límites.
No es de extrañar entonces que este post se refiera a la humildad y no a la modestia. Porque hay gente que las sabe llevar juntas. Otros, a pesar de conocer internamente hasta donde le da el cuero (humildad) pretenden, como bien se dice en la Argentina, cagar mas alto de lo que les da el culo.

El tema plantea una diferencia sustancial. Humilde es aquel que sabe quien es, cuales son sus virtudes y sus defectos, hasta donde puede vivir con ellos, potenciando los primeros y tratando de mejorar los segundos. Es algo estrictamente personal y tiene mucho que ver con la autoestima. Humilde no es ser menos que otro, sino quien sabe exactamente como es en si mismo.
Modesto es aquel que sabe hasta donde puede externalizar sus logros sin que ello implique ponerse en un pedestal a la espera de que las masas lo aclamen.
Por eso es que la humildad se la dejo a Martín para que el mismo se analice. Pero que la modestia no es una de sus virtudes, para mi, es mas que evidente.

Otra de las lineas que me mueve a comentarles estas cosas es la que dice “ellos son, claramente, mucho más conocidos que yo”. Me da la impresión que por ese lado también pasa un poco la falta de modestia.
¿Tendrá Martín algún tipo de interés en ser conocido, o quizás, reconocido, aun más de lo que lo es?

Pues es la impresión que, al menos para mi, está dando. Tanto desde el uso de su apellido como fetiche en su casa y su fundación como en la aparente necesidad de mostrar sus logros económicos personales, como la finca de Menorca.

Concuerdo en muchas cosas que el escribe. Cuando refiere a la imposibilidad de invertir en Argentina por el monopolio telecomunicacional existente, en la convicción que no se puede llevar adelante un pais sin poner como prioridad la distribución del ingreso, las desigualdades que genera el mercado capitalista, por haber creado Educ.ar, aun sabiendo que la política argentina no está a la altura de las circunstancias.
Me parece barbaro que tenga la oportunidad de darse el lujo de hacerse una casa de puta madre, una finca idem, que se compre todas las macs e iphones que le vengan en gana. De tener yo solo el 1% de su dinero, haría lo mismo.
Con una gran diferencia. No me interesa que mi casa se llame la Casa Salinas y si un día puedo armar una fundación se llamará Juan B. Justo, quien entendió que como médico solo podía apenas poner parches a la pobreza y que para eliminarla había que trabajar desde otro lugar.

Para mi, y lo recalco, a mi, me resulta chocante ver esos posts donde alguien que demuestra en la mayoría de sus escritos muy buenas intenciones, meter cada tanto parte de su ego bien lustrado y por encima de todo. Finalmente, y parafraseando un poco a Varsavsky, la idea no es que esas cosas (charlar con Clinton, comer con Hurley, estar en el mismo escenario que Jolie) no se cuentan. Si, se cuentan, pero sin perder la buena costumbre de apelar a la modestia.
Que no es malo, ni degrada, y molesta menos a los humildes.

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